Adolescentes problemáticos.


Adolescentes problemáticos? Tiempo de crisis y de desarrollo de la independencia, creación de una identidad y autoestima sólida. Así es la adolescencia.

Ser padres de un adolescente problemático no es nada fácil. Es importante tener una estrategia a seguir para poder lidiar con los problemas de comportamiento, y ayudarlos a llevar sus problemas a buen puerto. Por eso, hoy hablamos sobre algunos consejos a seguir, para tratar con adolescentes problemáticos de la mejor manera posible.

“Empiezo a pensar que esto no tiene solución. Lo he probado todo, y ya no se que hacer”

“Pienso que no he sabido educar bien a mi hijo”.

Es importante considerar que una gran parte de los conflictos familiares entre padres e hijos es una conducta ineficaz.  

La adolescencia

La adolescencia es una fase importante en el crecimiento individual, donde se sientan las bases para definir nuestra identidad. En este sentido, muchas familias no suelen aceptar el proceso de independencia en la adolescencia.  Consideran a los hijos todavía niños. En cambio, es más común que el adolescente sí se crea capaz o tenga más iniciativa para empezar esta desconexión familiar.

Aunque también es cierto, que en ocasiones, se convierten en adolescentes problemáticos y rebeldes. Pero queremos dejar claro desde ya que hay que aprender a ver la vida no como situaciones extremas imposibles. Es más, en términos de soluciones inapropiadas, de forma que lo importante será hallar soluciones nuevas y apropiadas.

Nuestro hijo cambia. Debemos cambiar con él.

En la adolescencia se inician la mayoría de los conflictos entre los hijos y su núcleo familiar. A estas edades, los adolescentes encuentran en los contextos extrafamiliares cajas de resonancia para su malestar. También encuentran en esos mismos contextos sociales otra fuente de frustración, al tener dificultades para relacionarse de manera inteligente.

En este sentido, es fundamental que la familia ayude al adolescente en su proyecto vital.

Debido a que los adolescentes son mucho más independientes y móviles de lo que eran de pequeños, a menudo están fuera del control físico directo de los adultos. En estas circunstancias, el comportamiento de los adolescentes está determinado únicamente por su propio código moral. Los padres empiezan a guiar en lugar de controlar directamente las acciones de sus hijos y, no cabe duda, que este es un gran paso para todos.

Comportamiento de los adolescentes problemáticos. Cuando es arriesgado?

Cuando los adolescentes hacen cosas tan preocupantes como: ir con malas compañías, faltar al respeto, mentir, no ir a clase, robar, escaparse de casa, etc. los padres suelen llegar a un nivel de desesperación tal que se sienten incapaces de llevar a cabo una solución efectiva.

Los adolescentes quieren sentir que poseen el control de su vida, y los padres quieren que los adolescentes sepan que ellos son los que todavía ponen las reglas. Con estas simples premisas hay un riesgo alto de conflicto. Pero en un conflicto, la solución llega cuando ambas partes ceden.

La resolución de problemas

La resolución de problemas constituye un método útil de abordar múltiples desafíos situacionales. Su aprendizaje y puesta en práctica mediante el entrenamiento, nos dará las aptitudes y habilidades necesarias que nos permitan enfrentarnos a ellos.

En resumen: hace posible una variedad de alternativas de respuesta potencialmente efectivas, e incrementa la probabilidad de seleccionar la respuesta más efectiva entre las diversas alternativas.

Consejos para tratar adolescentes problemáticos

Para tratar con este tipo de problemas, estos son los pasos que puedes seguir para un método muy concreto, en el que eres consciente del problema:

Ser conocedor y consciente del problema

Es necesario saber por lo que el adolescente está pasando. Es posible que existan razones por las que tiene problemas, que pueden ser de comportamiento (drogas, alcohol, exploración sexual, actividad criminal, etc.). O mentales (de ego o autoestima). Ser conocedores de lo que pasa es el primer paso para poder ayudar luego en una recuperación.

Lo primero, es tratar de comunicarte de forma honesta con tu hijo, o pedirle a alguien que lo haga, antes de tratar de comenzar a investigar por tu cuenta. En el caso de que no esté dispuesto a abrirse, entonces hay que comenzar a averiguar lo que pasa uno mismo.

Observar el comportamiento

El siguiente paso, será tratar de ver cuáles son los principales problemas de comportamiento. Malas notas, falta de interés en situaciones que antes disfrutaba, o actividades que puedan ser sospechosas. De esta forma, podrás conocer mejor a tu hijo.

Hablar con más personas

Hablar con personas allegadas de su mismos círculos, como vecinos o padres de sus amigos, por ejemplo, puede ser una buena opción para empezar. De este modo, puedes aplicar la visión de la situación y de las influencias que puede tener. No solo estas personas pueden ser buenas fuentes de información, sino que es posible que estén pasando por una situación similar y pueden servirte como un gran apoyo.

Tener en cuenta el progreso

No todos los adolescentes llevan el mismo ritmo ni avanzan en todo a la vez. Por eso, es adecuado saber en qué camino están para poder predecir mejor su futuro.

 

Más cosas que ayudan

Apoya a tu hijo

Lo primero será ponerte del lado de tu hijo, comunicarte de forma abierta y que sepa que te importa y que estás interesado en lo que pasa en su vida.

Lo siguientes será apoyar todo lo que hay positivo en su vida, como si están inmersos en alguna actividad deportiva o cualquier otra que sea positiva.

Lidiar con los problemas

Establece límites y se razonable cuando existe el buen comportamiento. También fijar consecuencias en el caso de incumplir esos límites, no castigar porque sí. Por otra parte, hablar con los profesores de tu hijo puede ayudar a ver si existe algún problema escolar y pueden ayudarte a resolverlo.

Además, darle cierto espacio, fijarle unas responsabilidades (tareas del hogar, por ejemplo), e involucrarlos en la familia pueden ser cosas positivas para que siga el buen camino.

Preocuparte por ti mismo

Es importante aprender a controlar tus emociones, ya que, enfadarte o actuar sin razón no ayuda a tu hijo. Para ello, lo ideal es tratar de que la lógica prime ante las emociones. Además, debes de buscar tiempo para relajarte y tratar de dormir, además de tratar de mantenerte con una actitud positiva. Ten en cuenta que la felicidad es contagiosa, y la negatividad no lleva a nada.

Los adolescentes que sienten el calor y el apoyo de sus padres, que les transmiten expectativas claras, además de límites justos y coherentes, son menos propensos a llevar a cabo comportamientos de riesgo en esta etapa de su vida.

Y muy importante: En caso de ser necesario busca ayuda profesional y elege un terapeuta especializado en adolescentes problemáticos.

En Sulayr, somos especialistas en la conducta adolescente. No dudes en consultarnos.