Apego seguro en adultos


Apego seguro en adultos

A los adultos que tuvieron apego seguro en la niñez no les cuesta demostrar cariño a su pareja y estar atentos a ella. Hablemos del apego seguro en la etapa adulta.

Recordemos que el apego es una vinculación afectiva que se desarrolla y consolida entre dos individuos, por medio de sus interacciones recíprocas. Es intensa, duradera y de carácter singular. Y su objetivo inmediato es la búsqueda y mantenimiento de proximidad en momentos de amenaza, ya que esto proporciona seguridad, consuelo y protección.

La Teoría del Apego nos enseña cómo los niños consiguen vincularse con sus figuras de apego (normalmente los padres) a través de diferentes estrategias que son desarrolladas por el niño. De este modo obtendrá reconocimiento, atención, cariño y protección de los adultos.

A menudo, acabamos haciendo a los demás lo mismo que hicieron con nosotros en algún momento.

El apego infantil surge principalmente en interacción con la madre. A medida de que el niño va creciendo y volviéndose un adulto, el tipo de apego va generando un estilo de pensamiento y de relación interpersonal más o menos habitual.

Es el apego en adultos.

 

Tipos de apego en adultos

Existen diferentes estilos de apego emocional en las relaciones amorosas adultas, las cuales corresponden con el estilo de apego generado en la infancia.

Las enumeramos y nos centraremos en el apego seguro.

Apego seguro

Se trata de niños cuyos padres los han hecho sentir todo el tiempo queridos y aceptados dentro del sistema familiar. Se ha conseguido mediante la demostración del cariño, la empatía y la disponibilidad. Niños que cuyos padres han sabido regular sus emociones mediante el afecto y el estar con ellos de manera incondicional.

Ya adultos son personas a las que vincularse con sus parejas les resulta sencillo y agradable, se permiten depender de su pareja emocionalmente así como que ésta también lo haga con ellas.

Saben disfrutar de las relaciones íntimas, sin preocuparse que pueda suceder después, ya sea de que su pareja los pueda dejar o que les pidan un compromiso mayor. También saben expresar sus necesidades, deseos y sentimientos a la otra persona sin problemas.

Apego evitativo

Niños cuyos padres se han comportado con ellos de manera distante e incluso fría, con poco contacto afectivo. El niño era ignorado en muchas ocasiones y se le dejaba en segundo término.

Ya adultos se sienten incómodos e incluso molestos cuando su pareja comienza a buscar una mayor cercanía e intimidad.

Les cuesta mucho confiar totalmente en su pareja, dejarse llevar y depender emocionalmente de ella así como también demostrarle afecto y cariño.

Apego ansioso/ambivalente

Son niños que trataban siempre de mantenerse cerca de su figura de apego, muy dependientes de ella. Sentían mucha ansiedad cuando esta se separa de ellos e incluso antes de que lo hagan.

Ya adultos suelen ser personas bastante temerosas e inseguras en cuanto a sus relaciones amorosas. 

Todo esto provoca que en muchas ocasiones la pareja o los pretendientes que tengan se alejen de ellos. Este tipo de personas son sumamente dependientes.

Apego desorganizado/desorientado

Se trata de niños cuyos padres se han comportado con ellos de manera impredecible y sumamente incoherente. Algunas veces podían brindarles afecto, otras no demostrarles nada y en otras ocasiones se podían comportar sumamente distantes.

Ya adultos suelen tener relaciones bastantes dramáticas y problemáticas con muchos altibajos. 

Personas que pueden hacerse muy dependientes de sus parejas cuando se sienten rechazadas y sentirse asfixiadas cuando la pareja es la que busca más cercanía. Muchas veces pareciera que no existe una conexión entre lo que hacen y lo que sienten.

 

Apego seguro en adultos

Los adultos que tuvieron apego seguro en la niñez son personas a las que vincularse con sus parejas les resulta sencillo y agradable, se permiten depender de su pareja emocionalmente así como que ésta también lo haga con ellas.

No les cuesta demostrar cariño a su pareja y estar atentos a ella.

Estas personas desean vincularse a los demás, pero no son demasiado sensibles al rechazo. También tienen buenas dotes de comunicación y saben como expresar sus mensajes de manera directa, pero sin caer en la acusación.

Cuando te vinculas a una persona segura no tienes que negociar la intimidad: se da por sentada. Esa actitud os proporciona ambos la libertad de disfrutar de la vida y desarrollaros. Los individuos seguros escuchan tu punto de vista y procuran hacer que la relación funcione de un modo que sea aceptable para ambos.

Comprenden de forma innata que tener pareja significa que el bienestar de tu compañero es el tuyo y viceversa. Esa cualidad os permitirá a los dos mostrar vuestra verdadera esencia, lo cual, según han demostrado los Investigaciones, constituye una de las mayores garantías de felicidad y bienestar general.

 

Como crear una base de seguridad para la pareja

Una de las funciones más importantes de la pareja es proporcionarle al otro una base de seguridad.

Crear las condiciones necesarias para que nuestro compañer@ pueda explorar sus intereses e internarse en el mundo con tranquilidad.

Esta actitud puede desglosarse en tres conductas específicas:

Ser accesibles. Responder con sensibilidad a las inquietudes de la pareja, dejar que dependa de ti cuando sienta la necesidad, preguntarle cómo está de vez en cuando y ofrecerle consuelo cuando las cosas vayan mal.

No interferir. Apoyar sus proyectos entre bastidores. Ayudarle sin quitarle la iniciativa ni la sensación de poder.

Animar: Darle ánimos y ser respetuoso con sus objetivos de aprendizaje y de desarrollo personal. Fomentar su amor propio.

Esto lo podemos aplicar en general a todas nuestras relaciones, especialmente con los hijos.

 

En Centro de Psicología Sulayr en Granada tenemos más de 10 años de experiencia. Somos Psicólogos especialistas en todos los ámbitos de la psicología aplicada.