Inteligencia emocional


La inteligencia emocional cuestiona la idea del coeficiente intelectual como determinante del éxito en la vida de una persona.

Además es un concepto clave en la psicología actual.

Hoy día sabemos que un test de inteligencia no basta para marcar el futuro académico y profesional de una persona.

Seguro que conoces a personas con estudios superiores, y con hiperdesarrollo de habilidades para algunas competencias. Sin embargo son torpes a la hora de relacionarse con los demás. Personas con una amplia visión en materias muy complejas y en cambio no ven aspectos esenciales de la vida. Gente que no paso de la escuela primaria pero que llevan una vida exitosa y poseen una vida ordenada y envidiable.

Que es lo que realmente ocurre?

Parece clara, al menos en estos caso, la poca correlación que hay entre la Inteligencia clásica y la Inteligencia Emocional.

 

Las emociones

Las emociones tienen una importancia decisiva en nuestra vida cotidiana. Marcan todas nuestras decisiones casi sin percatarnos. La mayoría de nuestras decisiones están dominadas por las emociones.

Son algo intrínseco a nuestro comportamiento y por tanto son algo que debe ser estudiado para comprender cómo somos.

Admitamos que hay gente con un dominio de su vida emocional mucho mayor que otra. Y hay que prestar más atención a este tipo de habilidades, que pueden marcar nuestra vida tanto o más que el coeficiente intelectual.

Parece claro que hay que desarrollar nuestra capacidad para darnos cuenta de nuestras emociones. Tipificarlas, aceptarlas y controlarlas en nuestro beneficio personal. Pero no nos quedamos ahí. Parece lógico intuir que ese conocimiento y gestión correcta de nuestras emociones traerán un beneficio en nuestras relaciones personales. Esa capacidad es lo que llamamos Inteligencia emocional.

 

Inteligencia emocional

La inteligencia emocional es la capacidad que tenemos para gestionar, comprender o manejar nuestras propias emociones. Ayudará a mejorar nuestra calidad de vida y desarrollar y tener mejores relaciones con los demás, más respetuosas y comprensivas.

Daniel Goleman, profesor y autor del besteller Inteligencia Emocional, la define como “la capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, lograrlo y compartirlos con los demás”.

Podemos influir tanto en nuestras emociones como en nuestra interpretación de los estados emocionales de los demás.

La inteligencia emocional es clave para sentirse bien con una mismo y para relacionarse bien con la gente así que es imprescindible conocernos cada vez más. El autoconocimiento es lo más importante. Debemos formarnos en inteligencia emocional para sentirnos más respetados y valorados.

 

Factores de la inteligencia emocional

Desarrollar la inteligencia emocional depende de ciertos aspectos o factores.

Autoconocimiento

Conocer nuestras propias emociones y cómo nos afectan. Conocer como nuestro estado de animo influye en nuestro comportamiento es muy importante. Realmente sabemos muy poco de nosotros mismos.

Tomar decisiones estando demasiado alegres y excitados o tristes y melancólicos. Esas decisiones estarán mediadas por la poca racionalidad. Esperar a tener un estado mental relajado te permitirá tomar decisiones mucho más racionales.

Asertividad

Es comunicarse defendiendo tus derechos, expresando tus opiniones y realizando sugerencias de forma honesta. Pero sin caer ni en la agresividad ni en la pasividad. Respetando a los demás pero sobretodo respetando tus propias necesidades.

En general aceptamos pasivamente el no decir lo que pensamos. Pero mientras sentimos como perdemos el respeto por nosotros mismos. Y llegamos al límite estallando de ira, lo que tiene unas consecuencias mucho peores.

Empatía

La habilidad para conectar con las emociones y motivos de los demás.

También cuenta y mucho

Expresar sentimientos y deseos

Muchas personas han sido educadas para ignorar y anular sus sentimientos. La supresión de sentimientos se expresa a menudo en ansiedad, fobias, depresión e inquietud. Además de adoptar una perspectiva negativa y pesimista de la vida o de sintomatología psicosomática.

Tolerar la frustración

La frustración es un sentimiento de impotencia, una respuesta emocional que emerge cuando ciertos deseos y expectativas no pueden ser cumplidos.

La baja tolerancia a la frustración nos hace tirar la toalla cuando en realidad tendríamos que ponernos en marcha.

Autocontrol 

Permite no dejarnos llevar por los sentimientos del momento. Es saber reconocer que es pasajero en una crisis y qué perdura. Podemos enfadarnos con nuestra pareja y pedir perdón después. Pero sin autocontrol repetiríamos este proceso y nos traerá problemas.

La autoestima

Es la valoración que hacemos de nosotros mismos, desde la infancia y durante toda la vida. No depende de los éxitos externos (dinero, éxito, poder, aprecio de los demás), sino de actitudes y valoraciones internas.

Se trata de tener confianza y seguridad en ti mismo, estar satisfecho de tus logros y amor propio.

 

La inteligencia emocional en el trabajo

Son muchas las empresas que están invirtiendo mucho dinero en formar a sus trabajadores en Inteligencia Emocional. Se han dado cuenta de que la clave del éxito y las ventas, está en que conozcan y controlen sus emociones y sepan reconocer los sentimientos de los clientes.

Las selecciones de personal ponen al candidato en situaciones incomodas o estresantes para ver su reacción. Los tiempos del simple test y curriculum pasaron a la historia. Es necesario ver cómo reacciona el individuo ante las situaciones clave que se encontrará en su trabajo.

 

En Centro de Psicología Sulayr en Granada tenemos más de 10 años de experiencia. Psicólogos especialistas en todos los ámbitos de la psicología aplicada