Trastorno del control de impulsos infantil


Muchos de los problemas de comportamiento infantil se deben a la falta de control que el niño tiene sobre sus impulsos. Y es que, aprender a controlarlos no es  un trabajo fácil.

A edades tempranas, la corteza prefrontal, responsable de esta tarea en el cerebro, no está completamente desarrollada.

Los niños que son impulsivos tienen problemas para detenerse a pensar antes de actuar. Podrían decir cosas inesperadas, interrumpir a otras personas, incluso tener dificultad para esperar su turno o hacer cosas peligrosas. No todos los niños con trastorno de control de impulsos manifiestan las mismas conductas. Estas, incluso, se pueden ir modificando a medida que los niños crecen. 

¿Qué es un trastorno del control de los Impulsos en el niño?

Es la incapacidad del niño para resistirse a ciertos impulsos inadecuados. Esta incapacidad le lleva a cometer actos que son dañinos para ellos mismos o para otras personas.

Se producen por un problema en la función de unas sustancias llamadas neurotransmisores, que usan nuestras neuronas para comunicarse entre ellas.

Etapas en el trastorno del control de impulsos

Hay tres etapas en toda conducta impulsiva:

  • La ansiedad del niño va creciendo. El deseo se hace cada vez más fuerte y el niño se encuentra en tensión, cada vez más inquieto.
  • Se desata la conducta, a veces de forma explosiva. Sin tiempo para pensar en las consecuencias, sin importar nada más, sucumbe a la tentación.
  • Finalmente, y una vez saciado el impulso, el niño se arrepiente. Siente culpa y se da cuenta de las consecuencias. Esto a su vez le provoca más ansiedad cerrando el círculo. Esto puede llevar a que el impulso se repita una y otra vez de forma incontrolable.

¿Cuándo debo consultar con el Pediatra?

Lo más útil es comparar el comportamiento del niño con el de otros niños de su misma edad y circunstancias. Suelen ser los maestros o psicólogos escolares los que dan la primera voz de alarma. Si vuestro hijo/a tiene un comportamiento más “impulsivo” que el resto, decírselo a vuestro pediatra. Podéis observar ciertos comportamiento como:

  • Hace tonterías o cosas inapropiadas para llamar la atención de los demás
  • Tiene dificultad para cumplir reglas de manera consistente
  • Se comporta de manera agresiva con otros niños (golpear, patear o morder es común en los niños pequeños)
  • Tiene problemas para esperar su turno en los juegos y en las conversaciones
  • Agarra cosas de otras personas o empuja a otros cuando está esperando en una fila
  • Reacciona excesivamente a la frustración, decepción, errores y críticas
  • Quiere tener la última palabra y tener el primer turno
  • No entiende cómo sus palabras o conductas pueden afectar a otras personas

Tratamiento Psicológico

En primer lugar se realiza una evaluación exhaustiva para determinar la constancia, frecuencia, contextos y situaciones en las que el niño descuida su autocontrol. Después, se entrena a los progenitores en pautas adecuadas para saber cómo y cuándo intervenir de forma apropiada, a la vez que se entrena al niño en diferentes estrategias para mejorar su capacidad de control sobre ellas.

Estrategias frente al trastorno de control de impulsos infantil

Afortunadamente, el control de impulsos infantil, se puede aprender y enseñar. De hecho, no es algo innato. Es posible ayudar a los niños a aprender a controlar sus impulsos cuando son pequeños sin necesidad de reprimirlos.

Identificar los propios sentimientos

Solo cuando los niños con capaces de diferenciar entre sentimientos y comportamientos es cuando puede aprender a controlar sus impulsos.

Desarrollar habilidades de escucha

A veces los niños se comportan de manera impulsiva porque no han escuchado atentamente y, antes de oír todo lo tiene que oír, actúan.

Manejar y controlar la ira

Una baja tolerancia a la frustración provoca una gran cantidad de problemas de conducta. Por eso hay que enseñar los niños a manejar y controlar su ira para que puedan calmarse cuando estén molestos.

Ofrécele un modelo de comportamiento apropiado

Tu hijo va a aprender mucho más sobre el control de impulsos de lo que ve que de lo que se le dice. Explícale cómo haces tú cuando tienes un problema para controlar tus impulsos,

Resolver problemas por sí mismos

Los niños deben de ser capaces de identificar los problemas a los que se enfrentan. A valorar sus opciones y a tomar decisiones de forma lógica, meditada y consecuente. Un niño que es capaz de analizar un problema y de pensar en sus opciones reaccionará de manera impulsiva.

Establece las reglas claras para que sepa lo que tiene que hacer

Un niño que sabe lo que tiene que hacer es más fácil que sea capaz de controlar sus impulsos cuando tiene que tomar una decisión. Especialmente cuando sabe claramente las consecuencia de romper las reglas.

Fomenta la actividad física de tu hijo

Cuando los niños están físicamente activos tienen más facilidad para manejar sus impulsos. La actividad física moderada, siempre que se pueda al aire libre, es especialmente útil. Ojo con los juegos y deportes competitivos.

La competición es muy saludable, siempre y cuando se realice de forma controlada.

 

En Sulayr, somos especialistas en el Trastorno de control de impulsos infantil. No dudes en consultarnos.